El nuevo álbum de The Killers está casi recién salido del horno. El tecer trabajo discográfico del grupo de Las Vegas, lleva por nombre “Day & Age”.
The Killers no paran de reinventarse. Y les ha salido bien y mal. Las opiniones respecto al nuevo “estilo” de la banda están dividias, y las críticas los alaban y castigan a la par. A mí parecer, es un buen álbum, uno de los que, para bien o para mal, sorprenden.
Desde el comienzo de su carrera, el grupo estadounidense ha demostrado afinidad por el uso del sintetizador y elementos electrónicos en sus composiciones, y en su nuevo trabajo esta influencia se hace innegable. Del 2000 al 2009, la banda a dejado atrás mucho de su característico sonido inglés y se han volcado a la creación de piezas más comerciales.
Una de las cosas que más me gustó de este trabajo fue la experimentación tan notoria que realizaron, pasando desde la rememoración de música setentera (incluyendo un solo de saxofón) en la canción “Joy Ride”, hasta el Bossanova en “I can’t say”. Por momentos, parece que el objetivo del álbum es regresarnos al pasado de artistas como David Bowie y Lou Reed (el cual ya participó en la canción “Tranquilize” del álbum de B-sides “Sawdust”)
Sin duda alguna, este tercer álbum es uno de los más y menos digeribles para el público, pues cuenta con melodías ultra pegadizas pero de composición compleja, y las líricas, como es usual, hablan de temas personales y algo metafóricos. Otra cosa que queda clara, es que si escuchas el álbum sólo una vez no podrás descubrir todos los detalles que lo conforman, es un trabajo que necesita varias repasadas para llegar a disfrutarlo.
No es ni el mejor ni el peor álbum de la historia. Es una transición para la banda, el experimento para lograr afianzar su rumbo.
Puedes ver aquí el video de su primer single en “Day & Age”, “Human”.























































