
Con alrededor de 15 años de trayectoria, los madrileños Habeas Corpus vuelven a revitalizar su conciencia social con un álbum repleto de ira vocal reivseñalativa al que han colocado un tÃtulo explÃcito, Justicia.
Después de dos años desde la edición de su metálico y competente álbum Basado en una Historial Real, en este momento se nos muestran bajo unos perfiles más dominados por las referencias instrumentales harcorianas y una vocalización que absorbe influencias propias del hip hop.
La formación de Habeas Corpus presenta dos novedades con respecto a su anterior grabación. La salida de Nano ha dejado al grupo como cuarteto y con un solo guitarrista Mr. Chifly; entretanto que VÃctor se ha hecho cargo del bajo en sustitución de Jony.
Con respecto al trabajo del primero, ha sabido llenar los espacios con eficacia sin que el grupo se resienta demasiado, al contrario, Justicia es un álbum donde las guitarras ocupan un sitio dominante. No hay excesivos solos pero se suplen con desequilibrantes requiebros y persistentes riffs de correosa afinación y profunda tensión muscular.
En cuanto a la participación de Victor, su incorporación ha posibilitado el enriquecimiento del trato del bajo. Su presencia se puede notar de forma constante y se podrÃa decir que su labor sustituye, de algún nodo, a la segunda guitarra. Llena mucho espacio y da consistencia a las composiciones. Por su parte Samuel continúa imprimiendo vitalidad a la baterÃa con su firme pegada, entretanto que M.A.R.S. aporta su habitual vozarrón que encaja a la perfección en la estructura de las canciones.
Justicia, aparece como un álbum sin fisuras, quizá algo recurrente en su entramado hardcoriano, pero de una dinámica firme y tan desestabilizadora que hace calentar la sangre. Todas las canciones transmiten una sensación energizante de ánimos exaltados, sin tregua para medias tintas. AquÃ, la mala leche rebosa por doquier, con algún que otro referente punk (como en el caso de Consumismo), incrustado en unos esquemas de dureza granÃtica. El resto de canciones ofrecen un parecido nivel de calidad, todas sujetas a unos parámetros establecidos pero cada una con su particular toque de distinción.

Habeas Corpus, han facturado un álbum maduro de actividad frenética y sonidos crudos. Se trata de un guión sonoro sujeto a una caligrafÃa de metal proletario acompañado de gargantas que vomitan bilis amarga y destapan toda la ira acumulada por las injusticias. Siguen demostrado seguir fieles a un recorrido reivseñalativo y a unas bases musicales que aportan identidad.
Fuente Original: ociojoven.com

















































