Terminando el pasado año, la banda de hard rock canadiense Nickelback lanzó el que sería el sexto álbum de su carrera musical, “Dark Horse”, el cual fue grabado en Vancouver con el productor Mutt Lange (AC/DC, Deff leppard, Bryan Adams).
Contrario a lo que se puede esperar, el primer single, “Gotta be somebody”, está lejos de ser una descripción completa del álbum, el cual es, en general, una pieza musicial enérgica y clara. Podría decirse que es la producción más fuerza de la agrupación.
Personalmente me encantó que la banda se remontara un poco en el tiempo y trajera de vuelta esos solos de guitarra que tanto extrañamos los amantes de la música de antaño en las producciones actuales.
Este nuevo trabajo presenta una gama de matices muy interesante, desembocando en temas enérgicos y melódicos, de esos que se te quedan sin remedio en la cabeza, te guste o no.
Algunas de las mejores canciones del álbum podrían ser “Just to get high”, que dejaría muy conforme al fan promedio; y “Shakin’ Hands”, una canción en la que no se puede negar la influencia de Mutt Lunge y que deja con una sonrisa en los labios a quienes gustamos del glam rock.
S.E.X puede que no sea la mejor del álbum, pero sí la más pegadiza. La letra es de lo más entretenida y sencillamente no puedes dejar de repetir el estribillo una vez escuchado. La última canción del disco, “This Afternoon” suena bastante a los trabajos anteriores de Mutt con artistas como Bryan Adams, canción que no decepciona para nada, y termina por sonar perfecto para el cierre.
Gotta be somebody, primer single del nuevo álbum






















































