¿Qué tema estas buscando?

En la primera entrevista del famoso Cantante puertorriqueño con sus 2 hijos Valentino Y Matteo, Ricky Martín se mostró muy feliz.
“Es cierto, estoy exhausto, pero nunca he sido tan feliz”.
Sus dos hijos gemelos nacieron en el pasado mes de agosto gracias a la técnica de subrogación gestacional. Si bien muchos han sido los que se han manifestado en contra de la técnica y dicho cantante esta siendo investigado, Ricky afirma:
“Hay gente que piensa que la ciencia y la Medicina no van con Dios, pero yo digo que veo el arte y el trabajo de Dios en cada uno de los movimientos de mis hijos, en cada sonrisa y en cada llanto”.
Por otro lado, también abrió la posibilidad de adoptar algún niño en un futuro no muy lejano. Lo cierto es que Martín siempre soñó con ser padre de una familia numerosa y pues para empezar gemelos… parece ser que las cosas le están marchando muy bien
Cabe resaltar que Ricky otorgo la exclusiva a la revista Hola! Por unos cuantos ceros en su cuenta, Felicitaciones a Ricky Martín por sus dos hermosos bebes.
**Un portador gestacional es una mujer que ha transferido un embrión en su útero, queda embarazada, lleva el feto todo el embarazo y entrega al niño a otra pareja. El óvulo y el espermatozoide de la pareja (padre natural y la madre natural)**

¿Estan De acuerdo con la Subrogacion Gestacional? opinen!




  • Post2PDF
AUTOR: Natalia
ESTADISTICAS DE LA ENTRADA: 8662 visitas recibidas.

Apadrinado (y producido), por los componentes de In Flames, salta al circo del death metal melódico un nuevo combo denominado Degradead, formado por Mikael Sehlin (voces), David Szucs (guitarra), Michel Barzén (bajo), Kenneth Helgesson (batería) y Anders Nystrom (guitarra). Este último no tiene nada que ver con el Anders Nystrom ligado a grupos importantes como Katatonia, Bloodbath, Bewitched y Diabolical Masquerade. Mikael Sehlin, nos aclara este tema, además de comentarnos otros aspectos de la trayectoria del grupo, como el lanzamiento de su álbum debut, el brillante Till Death Do Us Apart, editado el pasado febrero a través de Dockyard1.

Al parecer ha habido alguna confusión con el nombre de Anders Nystrom

Efectivamente, no es el mismo Anders Nystrom, son personas diferentes. Ninguno de los componentes de la banda ha tocado en algún grupo conocido antes de entrar en Degradead.

Vuestra corta carrera llega ligada bajo el apoyo de Jesper Strombland, Bjorn Gelotte y Daniel Svensson, de In Flames, en tareas de producción. ¿Cómo se produjo esta conexión?

El trabajo con los tipos de In Flames fue realmente sorprendente mientras las sesiones de grabación. Son tan profesionales que nos facilitaron mucho el trabajo, todo fue sobre ruedas y sin complicación alguno. Uno podría pensar en ponerse nervioso, pero son tipos tan agradables que enseguida nos hicieron sentir en el estudio como si fuera nuestra propia casa.

SEGUIR LEYENDO ….




  • Post2PDF
ESTADISTICAS DE LA ENTRADA: 5971 visitas recibidas.

Marc Mil Hernández, nos descubre los pormenores de su trabajo. A través de sus respuestas, descubrimos a uno de los seguidores más acérrimos de Judas Priest que pueda haber en Catalunya y, posiblemente, España, capaz de encontrar los datos más increíbles sobre el grupo, de realizar varios viajes para presenciar sus conciertos y de recopilar todos y cada uno de los formatos en los que se han editado las grabaciones del conjunto británico.

¿Qué fue lo que te impulsó a decidirte a escribir este libro sin contar con experiencias previas?

Puede decirse que la motivación principal fue “terapéutica”. Como cualquier fan, era (y lo continuo siendo, aunque en este momento intento ser un poco más disimulado y sutil) muy, pero que muy pesado y constantemente intentaba dialogar del grupo en cualquier contexto y situación. A consecuencia de ello, amigos, familiares y conocidos ya empezaban a mirarme mal en el momento que insinuaba que iba a sacar el “tema”, y como tenía la intención de conservar estos lazos sociales, decidí ir ordenando cronológicamente toda aquella información que ya tenía o que iba conociendo del grupo para construir una especie de biografía. Eso sí, con la única idea de realizarlo para mi propio disfrute y pensando de forma totalmente idílica y remota en la edición de un futuro libro.

Por los apéncomentas que incluyes, se deduce que no se te ha escapado nada de lo que tenga que ver con Judas, incluso datos aparecidos en series de televisión, películas, etc. ¿Cómo has conseguido reunir toda esa información, digamos, ajena a los circuitos habituales del rock?

La verdad es que gran parte de estos datos curiosos muchas veces surgen por pura casualidad, sin ninguna intención premeditada: estás viendo la televisión o una película, escuchando una canción o leyendo alguna cosa y, de repente, aparece por allí el nombre de Judas Priest, lo que hace encender tus señales de alarma.

Por otro lado, además ayudan mucho los familiares y conocidos que, sabedores de la “enfermedad”, te tienen presente y te hacen llegar todo aquello que cae en sus manos sobre el grupo, como pasó por ejemplo con el libro “La flaqueza del bolchevique”.

Y finalmente, sería injusto y poco honesto, no nombrar Internet. Si sabes concretamente lo que buscas, es una fuente casi inagotable de información: no sólo por algunas páginas anecdóticas en las que se puede encontrar algún dato curioso (como los listados de videojuegos en los que aparecen sus canciones), más bien sobretodo por las increíbles websites de los fans repartidas por todo el mundo que pareceron una fuente de inspiración constante y un punto de referencia inexcusable para tener acceso a los datos más antiguos y oscuros de la banda (como su participación en las campañas publicitarias de Burger King y Absolute, o sus apariciones cinematográficas).

¿Qué momento de la elaboración de este trabajo te supuso más dificultades a la hora de ponerte manos a la obra?

El proceso de elaboración de este libro quizás no ha sido el convencional debido a que arrancó como un hobby allá por julio de 1993 y a lo largo de los próximos diez años, fui aprovechándome de las épocas de vacaciones para ir ensamblando, en un primario esqueleto de su biografía, las declaraciones aparecidas en las entrevistas o las noticias que había recopilado a lo largo de esos meses e intentaba darle cierta coherencia al texto. Éste largo período de tiempo te permite acumular, sin ser demasiado consciente de ello, mucha información. Debo resaltar que el grueso del libro está sacado de las entrevistas publicadas mayoritariamente por la prensa española especializada, de algún programa de radio y de declaraciones contenidas en determinadas páginas web (todas estas fuentes aparecen detalladas en el capítulo titulado “Acto de contrición”, un apartado que quiero que sea entendido como un reconocimiento a todos estos periodistas y fans).

Este proceso de trabajo fue desarrollándose luego hasta la vuelta de Rob a Judas Priest en julio de 2003, momento que creí suficientemente significativo para dar la obra por terminada. Desde ese momento y hasta junio de 2007 todo quedó en un documento de Word. Finalmente, a principios de octubre de ese mismo año y tras haber contactado con Quarentena Ediciones, reconoció la propuesta de traducir el libro al castellano (el texto original está escrito en catalán) y en ese proceso darle los últimos retoques y ampliarlo considerablemente, para entregárselo a Pere Homs, el editor, en febrero de este 2008.

Curiosamente esos últimos cinco meses fueron los más estresantes, no sólo por lo que comporta la traducción, más bien por el hecho de escribir los cuatro últimos capítulos, contrastar datos que en muchos casos eran contradictorios (aún recuerdo algunas malditas fechas de los tours…), concretar y cerciorar la validez y la autenticidad de otros aspectos y sucesos en los que no reparas demasiado en el momento que escribes para ti, unificar criterios –tanto tipográficos como ortográficos-, trabajar codo con codo con las maquetadotas a la hora de hacer la portada, elegir las fuentes o componer el apartado fotográfico, luego como controlar mil y un detalles que van saliendo de la nada y que nunca se acaban. Todo ello con el handicap que supone el hecho de que mi profesión es otra que poco debe ver con el mundo de las letras, que me absorbe la mayor parte del tiempo, lo que comporta tener que destinar todas las horas libres a volcarse en este trabajo, viviéndolo al final más como una obligación que como una diversión.

¿Qué parte del contenido del libro piensas que puede sorprender más a quienes lo lean?

La gente que me ha hecho llegar críticas del libro, opina que no hay nada que les haya resultado desconocido, quizás puesto que -como tú de forma muy acertada comentas en la reseña publicada en www.ociojoven.com, el único mérito del libro está en haber recogido toda aquella información referida a Judas Priest que está en la mente de cualquier fan y haberla llevado al papel, respetando la cronología de los hechos tal y como se han desarrollado a lo largo de la historia de los “Sacerdotes”.

En todo momento he intentado que los datos aparecidos sean lo más fiables y contrastados posibles, con lo que espero que esto ayude a clarificar algunas cosas que son sabidas por todo el mundo pero de las que muchas veces se tienen diferentes versiones: cómo se les ocurrió sacar la moto y si ésta cayó en alguna ocasión encima del público, podrían ser dos ejemplos válidos.

Por otro lado, respecto al apartado de los apéncomentas pienso que hay un trabajo de búsqueda de datos muy amplio, debido a que he procurado recopilar todos los referidos a su videografía y discografía (cómo, cuándo, dónde y quién grabó cada uno de sus álbumes, el listado de los singles que se extrajeron de cada uno de ellos -luego como la posición que alcanzaron en la lista de éxitos-); la carrera fuera de Judas Priest de todos los miembros que han pasado por el grupo y sus colaboraciones con otros artistas; la aparición de las composiciones de la banda en innumerables recopilatorios; como se reparten los solos Glenn y K.K. en todas y cada una de las canciones y la relación de todas las fechas realizadas en las diferentes giras.

Del mismo modo, además pienso curioso el pliego fotográfico en el que están recopiladas las diferentes portadas de todos sus trabajos, las de la mayoría de sus singles y las de sus programas de gira, luego como además algunas entradas de sus conciertos. Además entre las fotografías que retratan a Priest, aparecen muchísimas que nunca antes han aparecido publicadas. Bueno, como ves, todo el libro me parece fantástico…

Aquí va una pregunta complicada. El libro, documenta de forma exhaustiva la trayectoria de Judas sin olvidar el más mínimo detalle aunque, a la hora de opinar sobre cada uno de los discos, me ha parecido que no has profundizado demasiado. Esto, ¿puede deberse a que no has querido comprometerte puesto que eres demasiado fan del grupo como para ser objetivo, o por algún otro motivo?

La intención a la hora de opinar sobre las canciones aparecidas en cada disco fue la de realizar una reseña bastante sintética, apuntando varias cosas pero intentando no emitir demasiados juicios de valor (a pesar de que en muchas ocasiones ha sido imposible, sobre todo en aquellos trabajos que pienso que no alcanzaron a un buen nivel), y reduciendo mi opinión a colocar únicamente un adjetivo que trata de englobar aquello que me transmite cada canción.

Quizás tengas razón y hubiese sido más rico haber hecho un análisis pormenorizado de cada composición, hablando tal vez de la temática (no puedo evitar remitir a quien esté interesado en este aspecto al libro Judas Priest – Canciones Vol.1 publicado por la Editorial Fundamentos), o de la estructura instrumental de cada canción, pero decidí tomar la otra alternativa sencillamente puesto que me era más satisfactoria.

¿En qué momento de tu vida entra en escena Judas Priest?

Calculo que fue un día de verano de 1983. En aquella época el metal empezaba a tomar fuerza por aquí y, junto a mis dos primos, empecé a escuchar esta bendita música. Recuerdo que entre los tres reuníamos Piece Of Mind, Wheels Of Steel y Ritchie Blackmore’s Rainbow y en el momento que alguno de nosotros juntaba suficiente dinero para comprar algún disco o conseguía que alguien le grabara uno, aquello era una fiesta. Imagínate lo que supuso para mí en el momento que ahorré las seiscientas cincuenta pesetas (“Precio redondo de CBS”, le llamaban) que costaba British Steel, mi primera cassette original, y, con toda la ilusión del mundo, me fui hacia casa. Saqué el precinto, puse la cinta, apreté el play y sonó Breaking The Law… Aquello fue brutal para unos oídos vírgenes como los míos, que desde ese primer momento han estado sometidos a la voluntad del “Sumo Sacerdote”.

Si a esto le añades que meses después, en el momento que en el programa Tocata entrevistaron a Dave Holland junto a Obús para presentar el video de Freewheel Burning, ví aquellas imágenes en las que la banda se mostraba con toda la parafernalia y la imaginería del metal llevada al extremo, pues imagínate…

Como seguidor del grupo, ¿a cuantos conciertos has asistido y, en algún momento, has tenido algún tipo de contacto con ellos?

De mi primer concierto realizó ya veinte años el pasado mes de mayo, y desde luego pues los he conseguido ver trece veces más. Tras su vuelta a los escenarios con Ripper en el 98, hago lo próximo: espero a que confirmen las fechas de la gira, principalmente por España, miro aquellas que caen en viernes o en fin de semana y hago las maletas hacia allí. Así, a parte de verles descargar todas las veces que han venido a Barcelona (1998, 2001, 2002, 2004 y 2005), mi ciudad, he conseguido verles algunas en Madrid (1998, 2001, 2002), y además en Milán (2001), Valencia (2004), Zaragoza (2005), Londres (2006) y Bilbao (2008). Viajar donde puedo para presenciar sus actuaciones tantas veces como me sea posible se ha convertido en una auténtica cruzada.

Respecto a la segunda parte de la pregunta, el único contacto –un poco más largo que la simple foto o el autógrafo a la salida del concierto- que he tenido con ellos fue junto a una veintena más de personas en el meet & greet que preparó la revista Metal Hammer en el Pavelló Olímpic de la Vall d’Hebron en el momento que presentaron Jugulator. Lo cierto es que estaba tan alucinado que apenas articulé palabra. Todos me parecieron unas personas muy afables y cercanas, y para nada afectadas por los tópicos de la fama y el éxito. Recuerdo que fuera del pabellón había unas cien personas esperándoles. Cuando salieron y se dirigieron hacia el autocar, lo hicieron sin que les acompañara nadie de seguridad, parándose a firmar autógrafos y a realizarse fotografías con todo aquel que se lo pedía (¡hasta hubo padres que llevaron a sus hijos recién nacidos para que Glenn o K.K. los cogieran en brazos y poder inmortalizar la imagen!). Al día próximo en Madrid pasó un poco lo mismo: aunque no había tanta gente esperándoles, todo el grupo -y muy especialmente Ripper- estaba flipando con el ambiente, pienso que ni ellos se imaginaban que sus fans, tras tantos años fuera de circulación, les recibieran con semejantes muestras de admiración.

¿Qué opinas del trabajo que realizó Ripper Owens en su momento?

A pesar de que siempre se le ha criticado su falta de carisma encima del escenario, considero a Ripper un cantante con unas condiciones vocales que están fuera del alcance de cualquier humano y en todos los shows que le he visto se ha mostrado insuperable. La marcha de Halford y la posterior aparición de Owens pienso que fue uno de los momentos más delicados de la carrera de la banda y es de ahí que que es una de las partes del libro donde hay mayor profusión de datos. Los elepés de estudio editados en esos años fueron, como marca la tradición de Judas Priest, fruto de su constante evolución y del interés por no perder comba, tomando elementos de las diferentes corrientes que en aquel momento estaban en boga y adaptándolas a su personal estilo. Con Jugulator pienso que hicieron un meritorio disco con canciones fantásticas y por lo que atañe a Demolition -sin parecerme un buen disco- considero que tiene excelentes piezas, aunque muy poco valoradas, como es el caso de Feed On Me o Hell Is Home. Por su parte el directo Meltdown me parece brutal (el inicio aún me pone los pelos de punta), entretanto que Live In London, comparativamente, me parece flojito y pensado para cumplir contractualmente (si bien su edición en DVD era necesaria).

Lo que me sucede es que ninguna de estas composiciones me llega como lo hacen los clásicos de antaño, pero esto, de la misma manera que las pocas ventas de Demolition y la escasa asistencia a sus conciertos de presentación, nunca fue culpa de Ripper: él únicamente se limitó a cantar –y cabe decir que de manera excelsa- aquello que compusieron Tipton y Downing.

La dedicación a seguir los pasos de Judas Priest, ¿está muy por encima de otras bandas o tienes alguna otra predilecta?

Sin sitio a dudas, la devoción que siento por Judas Priest no la tengo por ningún otro grupo. A pesar de que si me preguntas por mis bandas favoritas, el primer nombre que me viene a la cabeza es el de Saxon pero, aún a riesgo de parecer pedante, no pienso que jamás pueda llegar a acumular tanto conocimiento de otra formación como el que he aglutinado de los “Apóstoles”.

Crear esta obra ha sido un hobby que se ha venido desarrollando a lo largo de muchísimos años. Los dioses del metal, está concebido como una muestra de idolatría, como el tributo que rindo a la banda a la que admiro y que con su música me ha acompañado, y aún lo hace en este momento, a lo largo de las diferentes fases de mi vida. Los músicos hacen versiones de las canciones de Judas Priest puesto que les gusta el grupo, yo, sencillamente, he escrito un libro.

¿Cuáles son para ti, los tres mejores álbumes de Judas y porqué?

Pienso que Sad Wings Of Destiny, British Steel y Defenders Of The Faith, serían los elegidos. Con Sad Wings Of Destiny inspiraron a todas las bandas de la incipiente NWOHM: sus constantes combinaciones de pasajes llenos de luces y sombras, los agudos de Halford y la manera de tocar de Tipton y Downing, fueron la fuente de la que bebieron todas ellas.

Con British Steel -su piedra angular- conjugaron una serie de elementos difícilmente repetibles que dio sitio a una magna obra con la que marcaron la senda a seguir por los grupos que, como Metallica, Slayer o Anthrax, capitanearían la escena metálica mientras los últimos ochenta y los primeros noventa.

Con Defenders Of The Faith marcaron el estándar del heavy metal tal y como se conoce en este momento, hacendo un equilibrio perfecto entre fuerza y melodía, entre estribillos hímnicos y guitarras demoledoras, fluyendo todo a través de una voz célebre que catapultó al estilo a cotas musicales y comerciales inimaginables en la que acabó siendo la época dorada del género.

¿Cuál es tu patrimonio personal sobre material del grupo?

Como todo fan, siempre quieres tener todo lo que se edita sobre los “Defensores de la fe” y cualquier cosa que lleve el nombre de Judas Priest ya es susceptible de ser coleccionado. Así, a parte de todos sus discos (repetidos la mayoría en sus diferentes formatos), sus singles y decenas de piratas, me encanta coleccionar toda clase de merchandising, las revistas en las que aparecen, los carteles de gira y aquellas cosas promocionales que van llegando a mis manos; además tengo interés por realizarme con los recortes de la prensa generalista que anuncia o reseña sus conciertos (la mayoría no tienen desperdicio…).

Por otro lado guardo con mucho cariño las entradas, los autógrafos y las fotos con ellos, luego como la carpeta del vinilo de Jugulator firmada por todos. Ahora mismo voy detrás del gusano fluorescente del cd-single A Touch Of Evil y del retail display de Nostradamus con el que cubren los arcos de alarma de las tiendas de discos (pienso que ya he conseguido convencer a un vendedor para que me lo pase…) para que haga compañía al que ya tengo de Rob montado a lomos de su motocicleta y que distribuyeron con motivo de la promoción de Resurrection.

A vista pasada, ¿qué conclusiones has sacado de esta experiencia?

La experiencia no puede ser más gratificante puesto que ver publicado el trabajo de media vida, es lo más cercano a haber hecho realidad un sueño. Sólo puedo estar agradecido con la gente que ha estado a mi lado a lo largo de todos estos años participando y colaborando de una manera u otra en este proyecto, y con Pere Homs por la valentía de dar el sí para la edición de esta obra. Si además en este momento la gente te va comentando que ha disfrutado de su lectura y valora el trabajo y el esfuerzo que hay detrás, pues la satisfacción no puede ser mayor.

Por otro lado mi profesión no tiene nada que ver con el mundo del periodismo o las letras y ponerse a escribir, aunque sea un libro como este, requiere muchas horas de las que, por motivos laborales, no dispongo. Esto ha comportado, como ya he comentado antes, que en algunos momentos “maldijera” el día en que me comprometí con Quarentena Ediciones para entregarles el libro, debido a que siempre necesitas más tiempo del que realmente dispones para realizar las cosas como a ti te gusta.

No querría dessolicitarme sin antes daros las gracias a ti y a la web de Ocio Joven por la oportunidad que me brindáis a través de esta entrevista para dar a conocer entre vuestros visitantes y lectores el libro Judas Priest – Los dioses del metal, luego como tampoco sin recordar que todos los beneficios derivados de los derechos de autor del libro, los donaré a la obra social de la fundación de una conocida clínica oftalmológica de Barcelona.

Un saludo,
rockead duro y sed libres.

Fuente Original: ociojoven.com




  • Post2PDF
ESTADISTICAS DE LA ENTRADA: 4927 visitas recibidas.
publicidad
MusicosFamosos.com Blog dedicado a músicos y grupos musicales a nivel internacional y nacional en todos los géneros y destacando a los artistas más reveladores.
Si te suscribes a nuestro boletin de noticias podrás recibir cómodamente las noticias de interés en tu email personal. Y todo esto gratis.
Suscribirse